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miércoles, 31 de diciembre de 2014

El 2015, La realidad que superó la ficción.




Por James Cifuentes Maldonado

Para los que sobrepasamos los 40, o sea los peludos de “la generación de la guayaba” y los peludos de generaciones anteriores, hablar del 2015 es hablar del futuro, de ese tiempo que hace apenas una décadas veíamos lejano, casi imposible, un sueño inalcanzable, considerando que, según el mito apocalíptico, el mundo se acababa en el año 2000; incluso tras esa falsa profecía, además de grandes tragedias colectivas, muchos incautos lo dejaron todo y entregaron sus pertenencias a la causa de la fe para preparar la llegada de la nave extraterrestre que los evacuaría y los salvaría del cataclismo.

Pero, a la fecha, el mundo sigue girando y hoy nos sentimos como Buck Rogers en el siglo 25, viviendo en medio de los carros fantásticos, los grandes edificios, los súper aviones, la robótica, la internet, los computadores; la nanotecnología, los iPods, los iPads, los teléfonos inteligentes, el Facebook, las comunicaciones instantáneas y las selfies; aunque, viéndolo bien, los adelantos pensados por la televisión gringa para Buck Rogers, para 500 años más adelante, se quedaron cortos, es decir que la ficción fue superada por la realidad cinco siglos antes de lo imaginado por el hombre.

Hablar del 2015 es hablar del futuro que se hizo presente y se hizo realidad con nosotros a bordo, por fortuna, y ese es de por si un motivo para celebrar permanentemente; por eso es que, 25 años después, la frase del célebre expresidente pereirano, sigue siendo una gran verdad y no pierde vigencia: Colombianos “welcome to the future”; hago la cita en inglés, para no desentonar con la globalización.

El futuro es hoy, con todo lo bueno y lo malo que eso representa, porque al igual que los adelantos de la ciencia y la tecnología han llegado, antes de lo pensado, para aumentar nuestra expectativa y nuestra calidad de vida, también el futuro es una realidad con todos los males propios de compartir este pequeño planeta y sus limitados recursos.

El futuro ha llegado con nuevas curas pero también con nuevas enfermedades catastróficas que traspasan las fronteras de los países, con nuevas formas de comunicación pero también con nuevos conflictos sociales que se difunden y se contagian de manera viral por todo el mundo; el futuro está aquí, con más petróleo y menos agua, con más dinero y menos comida, con muchas máquinas pero también con mucha más gente que cada vez se siente más sola. 

Es mi deseo que este tiempo presente, con todas sus maravillas y complejidades, se prolongue de la mejor manera para todos mis familiares y amigos y por su puesto para mis lectores.

No puedo pasar por alto recordar a los que se fueron antes, a los que ya trascendieron a la otra forma de la vida y del tiempo, los que descansan en la eternidad del universo, en el infinito del cosmos que es Dios; una oración, un silencio y finalmente una bulla por todos los que ya partieron pero siguen viviendo en nuestro corazón y en nuestra conciencia colectiva, para que no los olvidemos; porque, como alguien dijera: “el olvido es la más drástica manera de morir”.


 

viernes, 26 de diciembre de 2014

MI HERMANA Y YO





Eran otros tiempos, unos años bellos pero confusos, de felicidad corta, de luto inoportuno, por la ausencia que dejó el viaje prematuro del patriarca; porque el dueño del aviso se fue un día de 1980, dejándonos cuando apenas yo empezaba a encañonar las plumas de mi segunda infancia y mi hermana aun tomaba tetero y esperaba inocente al niño Dios. 

La madre, llena de necesidades, pero también de coraje, se enfrentaba a solas al mundo y a esa jauría de lobos con piel de oveja que esperaban el primer resbalón, pero ella se mantuvo fuerte y nosotros con ella, aunque no con pocas penurias y sacrificios. 

Y con todo, Jaque y yo salimos adelante, de la mano de esa eterna luchadora, la Marleny de las 4 Ms, la viuda a los 27 años, que cual Zenaida hizo todo lo que había que hacer, para darnos alimento para el cuerpo y para el alma; incluso la familia creció, porque llegó la Mona, para compartir con gusto y pasión el mismo techo y el segundo apellido.

Y Jaque y yo, fuimos los hermanos mayores, los hermanos mayores que, de tanto parecerse caminaron por las orillas contrarias del mismo río que ha señalado el curso de nuestras vidas, mientras que un torrente de coincidencias y de ideas comunes pasaba entre los dos, la mayor de las veces inadvertido, pero lo que había en el fondo, el amor, no murió, sigue ahí, porque 8.300 kilómetros de distancia, lo que hay de Pereira a Madrid, y 15 años de ausencia no son suficientes para para desvanecer la raíz, el origen y la sangre; la sangre que corre por las venas impulsada por el corazón que late con la fuerza de la nostalgia y el anhelo de volver a reunirnos, aquí o allá, ya no para recuperar el tiempo perdido, porque es imposible, sino para vivir un tiempo nuevo. 

Desde esta pascua lejana, recibe Jaque, hermana mía, un te amo, un te extraño y una esperanza; pareciera poco pero en verdad lo es todo. 

martes, 23 de diciembre de 2014

POR LA PUERTA GRANDE



Se ha retirado de su programa estrella uno de los referentes vivos de la radio en Colombia, Hernán Peláez Restrepo, quien luego de más de 20 años dice adiós a la Luciérnaga de Caracol. 

Un talento extraño, difícil de igualar por su simpleza. Un señor del micrófono con un estilo propio basado en el comentario directo, al punto, a veces sin diplomacia y siempre sin hipocresía, pero sobre todo sin pleitesías, sin empeñar su credibilidad ni su nombre en nada que no fuera la comunicación y el servicio social. 

En el recuerdo quedan los orígenes de las travesuras de Peláez al comando de un montón de locos, a mediados del Gobierno Gaviria (1992), en tiempos del apagón eléctrico, cuando por decreto amanecía más temprano y las familias de los barrios populares nos integrábamos, al anochecer, alrededor del dominó y el parqués, jugando y hablando, a la luz de la vela, con la luciérnaga en el fondo. 

Punto alto queda para Gustavo Gómez, nuevo conductor del espacio noticioso y mamagallístico; periodista de academia, simpático, con buenos apuntes, ácido en su crítica y con algunos descaches.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Las Tres Rejas.



Por James Cifuentes Maldonado

No hace mucho un pariente me hizo recordar la regla de “Las Tres Rejas”, que un sabio desconocido le enseñó a su discípulo, regla según la cual es muy conveniente que todo lo que digamos sobre otras personas, ya sea de nuestra propia inspiración o porque lo escuchamos de otra fuente, cumpla con las premisas de que sea verdadero, que sea bueno y que sea necesario. 

Que todo cuanto digamos sea verdad es crítico, ya que en nuestro país somos muy dados a hablar con "suma propiedad" de quienes no conocemos, a hacer suposiciones y a especular, de tal manera que, lo que imaginamos y suponemos de alguien, se lo comentamos a otras personas que a su vez se lo cuentan a otras, y, cada vez que se agrega gente a la cadena, se exageran los hechos o se acomodan las versiones, dando origen al famoso CHISME, por eso es fundamental que nos aseguremos que lo que salga de nuestra boca sea verdad y, si tenemos dudas, entonces mejor no lo decimos. 

Ahora, al margen de si un hecho sobre alguien es cierto, es importante valorar si comentarlo genera un bien o es positivo para esa determinada persona, porque, si no es así, quiere decir que se trata de mera "maledicencia", entendiendo que denigrar de otra persona es una pésima referencia de uno mismo. 

Finalmente, es fundamental que analicemos si lo que vamos a decir de alguien tiene algún sentido o es útil o es necesario, porque, si no lo es, el primer efecto es que estaríamos perdiendo el tiempo, el segundo es que seríamos impertinentes y el tercero es que seríamos temerarios, ya que expondríamos a otras personas a consecuencias que tal vez no merecen o de las que ni siquiera estarían conscientes. 

Ahí les dejo pues mi sencillo análisis sobre la regla de “Las Tres Rejas”, sobre la cual, opino, debería ser uno de los principales propósitos de todos para este nuevo año, con la seguridad de que, en la medida en que logremos, que todo cuanto digamos sea CIERTO, BUENO Y NECESARIO, sin lugar a dudas aportaremos a la paz de nuestro país o, por lo menos, a una mejor convivencia en nuestra comunidad y en nuestras familias y hogares.

Entiendo que Miguel de Cervantes Saavedra, afirmó algún día que la humanidad no puede pasar una sola hora de su vida sin hablar o hacer referencias de otras personas y eso es natural porque somos seres sociales, sin embargo esa circunstancia puede ser proactiva y el reto está entonces en procurar que todo cuanto digamos sirva para unir y construir, que sea lazo y no tijera, porque solo así se cultiva el amor y la armonía.


AMOR EN SOLILOQUIO


Hubo un día en el que yo no estaba,
Entonces el mundo no tenía sentido,
Luego nací y empecé a quererme;
Me quise como un loco perdido,
Pero luego me enamoré de mí mismo,
Y cada vez me amo más intensamente
Tanto, tanto así que, cuando muera,
Me seguiré amando en la otra vida
En la paz del cielo o del abismo

Porque me amo, me cuido
Porque me amo, me excedo
Porque me amo, me doy gusto
Porque me amo, me contemplo
Porque me amo, me enredo
Porque me amo, me dispenso

Y me amo así...
Con este egoísmo,
Para sobrevivir,
Y poder amarte,
Como sólo te amo a ti




miércoles, 10 de diciembre de 2014

QUÉ REGALAR EN NAVIDAD




Por James Cifuentes Maldonado

Considerando que la Navidad tiene un origen religioso, habrá quienes la vivan en ese contexto y quienes no; habrá quienes la sientan con mayor o menor intensidad, pero, más allá de los motivos y las convicciones personales, lo verdaderamente importante es que se trata de una época especial, un tiempo extraordinario en el cual los occidentales sentimos la fuerza arrolladora de la generosidad, de la satisfacción de dar y de recibir y la alegría de compartir.

La tradición muestra que la manera aparentemente más fácil de expresar y materializar nuestros sentimientos es con regalos, y... ¿quién no quiere que le hagan un buen regalo? Siendo esto tan obvio, cabe cuestionarse ¿qué podrá ser un buen regalo? Las opciones son tantas como imaginación y/o dinero tengamos, pero en todo caso, no deberíamos permitir que sean FENALCO y la PUBLICIDAD los que respondan la pregunta y decidan por nosotros.

Regalar con dinero es un placer y un privilegio que tiene límites, de hecho muchas personas no lo pueden hacer, pero no por eso se acaba para ellas la magia de la Navidad. Por eso, quienes podamos, vivamos la suerte de comprar, pero no perdamos de vista que lo más importante es compartir y dar de nosotros mismos, desde lo humano, desde lo espiritual.

Gastemos también en navidad con cargo a la cuenta corriente del corazón que es infinita en fondos de AMOR, Amor que se transmite en un simple saludo, en una sonrisa, en un abrazo, en un gesto cordial, en una llamada o en una visita para estar presentes donde queremos, donde podemos y donde debemos estar, ... por supuesto en nuestros hogares, con nuestros hijos, con la familia, con los amigos, con los vecinos, con los compañeros de trabajo, compartiendo una oración, una promesa, una canción, una comida, un brindis; agradeciendo por lo recibido y haciendo votos por seguir juntos y tener la gracia de volvernos a reunir con quienes de momento no están, con los ausentes, porque se fueron lejos persiguiendo sus sueños o porque se nos adelantaron en el inevitable viaje al oriente de la eternidad.

Que en estas fiestas y en esta navidad el único exceso sea de cariño, que la única sobredosis sea de bondad y, si hubiere llanto, que este solo sea por nostalgia y por felicidad.

Desde luego, no olvidemos a quienes la época les hace más grande el dolor de una pérdida o acrecienta su soledad, y démonos a ellos también, con un gesto solidario y de amistad, como el más especial y más grande de los regalos, sin necesidad de VISA ni MasterCard.

Y si en este punto de la lectura, este mensaje no ha logrado inspirar sobre qué obsequiar por estos días, queda planteada la siguiente propuesta:

Regalemos ese PERDON que aún no nos han pedido, pero que tampoco hemos estado dispuestos a dar; por coherencia, llenémonos de grandeza y pidamos ese perdón que no nos hemos atrevido a solicitar y que, en algún lugar, alguien tiene retenido para nosotros.

Cerremos ese asunto pendiente con ese alguien que amamos, que queremos, que estimamos o que admiramos; reconciliémonos con esa persona con quien las cosas no volvieron a ser igual, seguramente por alguna razón o motivo que hoy ya no es importante o no tiene sentido; es muy probable que esa persona esté pensando lo mismo y no se atreva a tomar la iniciativa; hagámoslo nosotros, seamos los primeros en dar el paso y sorprendámonos, porque el perdón, más que una renuncia, una debilidad o una concesión para la otra parte, en realidad es el más grande de los regalos para nosotros mismos, que se traduce en la tranquilidad de nuestras mentes y la paz de nuestros espíritus.

sábado, 6 de diciembre de 2014

A CADA QUIEN LO SUYO - DECÁLOGO SOBRE LOS “DOCTORES”


Por James Cifuentes Maldonado

  1. Admira a quien conozcas que haya aplicado para Doctor y lo haya logrado.
  2. Siente orgullo, si alguien con doctorado es tu pariente o tu amigo; en Colombia es algo verdaderamente escaso.
  3. Siente pena por aquel que disfruta con el hecho de que lo llamen “Doctor”.
  4. Desconfía de quienes, siendo Doctores, exigen que los traten como tal y, huye bien lejos, de los que reclaman lo mismo sin tener la dignidad.
  5. Duda de aquellos que, comprendiendo lo que es un doctorado, insisten en dirigirse a otros como doctores, sin serlo.
  6. Compadécete de aquellos a los que les dicen Doctor, y nada pueden hacer para evitarlo y, especialmente, ten paciencia, con los periodistas empalagosos que no le niegan el "doctor" a nadie.
  7. Aprende de quien rechaza el título de Doctor, por no tenerlo, y solicita el trato apropiado.
  8. Hazte fanático de quien, aun siendo Doctor, te pida que lo llames simplemente por su nombre.
  9. No te apures en aclarar la situación, si alguien que te llama Doctor no tiene idea de qué es esa vaina.
  10. Relájate y estate tranquilo si, al que llamas doctor, es tu médico; puede que no tenga el grado, pero la sociedad y el diccionario de la Real Academia de la Lengua, lo permiten.

ÑAPA 1. Siente lástima de quien, habiendo logrado ser Doctor, lo hizo solo para sumar el título a su ego y no ha cumplido con la misión de investigar y compartir el conocimiento enseñando a otros, que es la verdadera razón del doctorado; esa persona ha perdido un tiempo valioso y mucho dinero.

ÑAPA 2. Simplemente sonríe cuando alguien que gratuitamente te confiere el doctorado lo hace diciéndote “DOC”, o pronuncia la palabra doctor con acento en la primera sílaba “Dóctor”, o le suprime el efecto de la letra “C” “dotor”; eso es de lo más simpático. 

ÑAPA 3. Hacerse llamar Doctor, sin serlo, es como andar por la calle con un costoso y pesado vestido, que, por ser ajeno y habido sin permiso, cualquiera te puede quitar. 
Esto aplica en general para cualquier cosa de la que nos ufanemos sin tenerla o merecerla.

ÑAPA 4. En tiempos antiguos, ya superados, la santa madre iglesia solía tener muchos curas que terminaban titulados de doctores, que previamente se habían convertido en santos por el mero hecho de morirse y por voluntad del Rey y del Papa, por el monopolio de la riqueza (la tierra, el poder político y el conocimiento); en la actualidad solo son curas o pastores, de menor o mayor rango, párrocos, obispos y cardenales, y dentro de ellos muchas buenas personas, pero también otras solo dedicadas a la explotación del comercio de la fe, además de algunos pederastas disfrazados de bondad y camuflados de sotana.

PDTA. Yo me siento muy bien si quienes me conocen me dicen James, y como no soy doctor, recibo con orgullo, gran honra y compromiso el calificativo de quienes, por falta de confianza, me llaman SEÑOR.



Real Academia de la Lengua Española: doctor, ra.
(Del lat. doctor, -ōris).
1. m. y f. Persona que ha recibido el último y preeminente grado académico que confiere una universidad u otro establecimiento autorizado para ello.
2. m. y f. Persona que enseña una ciencia o arte.
3. m. y f. Título que da la Iglesia con particularidad a algunos santos que con mayor profundidad de doctrina defendieron la religión o enseñaron lo perteneciente a ella.
4. m. y f. coloq. Médico, aunque no tenga el grado académico de doctor.
5. m. y f. Título honorífico que conceden las universidades a una persona eminente.

(…)

lunes, 1 de diciembre de 2014

TREMENDO COMPROMISO

Tener en tu biblioteca un libro gordo, sobre consejos para ser un buen padre y que tu hija de 8 años te diga que no necesitas leerlo, ... eso no tiene precio; es el cumplido más hermoso que se pueda recibir, pero también es el compromiso más grande que le puedan asignar a uno. Compromiso que asumo con mi corazón y con mi alma; para lo demás espero que funcione MasterCard.


domingo, 30 de noviembre de 2014

MINICOLOQUIO SOBRE LA ABNEGACION



Dedicado a Mateo Molina Cifuentes






- Indio, dime qué es la abnegación;

- Pato, trascenderás en tu vida y habrás logrado mucho, cuando descubras que la felicidad consiste más en hacer felices a otros que en el bienestar propio; - cuando eso pase lo tendrás más claro. 

- Pero Indio, yo no tengo tiempo para eso, yo solo vivo para mi;

- Ah, Pato, por sí acaso y aun eres joven, no te apures, que la abnegación, generalmente, es un valor que se aprehende y se comprende, luego de acumular muchas millas de recorrido; cuando ya has trasegado lo suficiente, y te aburres, en el camino natural de tu egoísmo y tu auto complacencia; cuando la idea que tienes de la libertad cobra otro sentido; cuando, al fin, entiendes el verdadero significado del amor y todo lo que puedes llegar a hacer por aquellos a quien amas y dependen de ti.













La presente publicación incluye imágenes libres tomadas de la red que no disponían de aviso de restricción y que no han sido editadas en este blog, por lo tanto, sobre las mismas, no se ejercen ni se reclaman derechos.

viernes, 28 de noviembre de 2014

LA CHISPA INAGOTABLE DE CHESPIRITO





Por James Cifuentes Maldonado



Nada más hace unos días un amigo me decía que su padre le había dicho alguna vez una frase, que no tenía claro si era original de él o la había copiado de alguien, frase que lo había marcado para siempre, algo así como que "LA INFANCIA ES EL PATIO DONDE LOS HOMBRES JUEGAN POR EL RESTO DE SUS VIDAS". 

Y no importa de quien es la frase, ya alguien nos dirá quién es el autor, para darle el crédito; lo que en verdad importa es que en la niñez suceden muchas cosas que nos impresionan perennemente, determinando nuestro ser, nuestros gustos y nuestros sueños. 

Suele suceder con la música y con la televisión, al punto que todos, primero escuchamos y luego cantamos las canciones que nuestros padres escucharon y cantaron, y así mismo, nunca salen de nuestra memoria los programas que cuando chicos vimos de una manera ritual, todos los días, a la misma hora y con los mismos; programas que no tienen nada que ver con los contenidos precoces de ahora. 

Los programas y los personajes de CHESPIRITO son un juguete que nunca hemos dejado, con el que nos divertimos en ese patio de la niñez que nunca hemos abandonado, emulando a ese chavo que Roberto Gómez Bolaños aprendió a ser y a interpretar para nosotros a sus 46 años, como un desafío y como un ejemplo de que uno es lo que quiere, cuando quiere y de que se puede enseñar a ser GENTE con la inocencia y con la risa. La prueba de que no hay necesidad de grandes montajes ni de grandes prosas ni parlamentos, para tocarnos el alma, y que, basta con la mirada transparente de un niño para ver a través de ella lo mejor del mundo. 

Desafío a cualquiera de mi generación a que encienda su televisión y que se vaya de canal en canal, como solemos hacer, a ver si no se detiene indefectiblemente, cuando en alguno de ellos ve la imagen en blanco y negro del Chavo o del Chapulín Colorado, y se queda viendo el programa completo y se lo goza como si nunca lo hubiera visto. 

Tan especial es para mí el Chavo, como quiera que nació cuando yo nací, un día de 1971; llegando para quedarse en el imaginario del niño que nunca he dejado de ser; el Niño que hoy goza con sus propios hijos tratando de protegerlos de la realidad de este mundo convulso, entre cuentos, piruetas, trabalenguas, garroteras y chiripiorcas. 

Paz en la tumba de ROBERTO GÓMEZ BOLAÑOS, que su obra y su memoria vivan entre nosotros, como la continuación de su candidez, su ternura, su absurdo y su locura, que nos rescatan de la seriedad y la crudeza de la vida. 

CHESPIRITO, EL HOMBRE CON EL QUE SIEMPRE QUISE TOMARME UN CAFÉ. 









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martes, 18 de noviembre de 2014

REINADO DE CARTAGENA, BELLEZA, CIRCO Y MISERIA








Por James Cifuentes Maldonado


- Oye Indio ¿Tu sabes si este año hubo reinado de belleza?...
- entiendo que si Pato, porque ese evento lo hacen por la misma fecha de la Independencia de Cartagena; lo que pasa es que, por un lado, casi nadie sabe que la independencia de Cartagena se celebra por estos días y que es fiesta nacional y, por otro lado, el despliegue noticioso sobre el reinado ya no es como antes, afortunadamente. 

- Con decirte Pato que, esta mañana, luego de escuchar la radio por más de una hora, no mencionaron ni mu sobre la velada de elección y coronación, lo cual es un alivio, porque hubo una época en la que lo primero que hacían las emisoras, casi que en simultánea, a las seis de la madrugada, era llamar a la nueva reina, quien, bien trasnochada, con una hora de sueño y los ojos en la trastienda, debía atender largas entrevistas como toda una celebridad, pero no solo ella era sometida a los impertinentes cuestionarios, sino que era menester escuchar a la mamá, al papá, a los hermanos, a los tíos y hasta a los vecinos, para que dieran el testimonio sobre la carrera de la soberana de la belleza, y no era para menos, porque el resto de la nación también se paralizaba y se gastaba un mes viendo todos los pormenores del reinado y se trasnochaba para ver la gala, eso Pato era prácticamente un asunto de Estado.

- Pato, pensando con el deseo, podría uno suponer que el revuelo con el reinado y con las reinas ya no es tanto porque este país está empezando a entender que hay noticias más importantes como por ejemplo el destino de los diálogos de paz y el futuro de la nación. 

- Pero Indio, ¿y por qué esa vaina de hacer reinados, eso de donde salió y para qué sirve?...
-Pato, la verdad es un tema del que no tengo muchas referencias; por mera curiosidad y por no contar con más recursos busqué en Internet y más o menos la cosa es que, antes, las competencias de belleza se hacían con cosas, por ejemplo con carros, con bicicletas o con frutos de la tierra, luego con animales. Parece que es un desarrollo muy gringo que originalmente estaba dirigido a estimular el turismo con eventos agropecuarios en medio de ferias y fiestas locales.

- Partiendo de ese antecedente hubo una “evolución”, o mejor un retroceso , y se involucró la imagen de la mujer como el motivo de las competiciones de belleza  y como gancho para promocionar otro tipo de eventos como fiestas en las playas famosas de los Estados Unidos y como estrategia publicitaria para la venta de todo tipo de bienes y servicios.  Como copia de eso es que en Colombia hay un reinado para todo; que el reinado de la Panela, de la Ganadería, del Café, de la Piña etc.; en general en cada pueblo de este país hay una fiesta y hay un reinado dizque para exaltar la belleza de la mujer colombiana. Adicionalmente, desde mediados del siglo pasado ya no hubo almanaque ni propaganda que no contara con el rostro o el cuerpo semidesnudo de una mujer invitando a comprar de todo, desde inocentes dulces y gaseosas, hasta cigarrillos, whisky  y cerveza, y desde ahí Pato es que la mujeres empezaron a ser utilizadas como inspiradores del deseo y del consumo, empezaron a ser vistas como objetos o como cosas.

- Explícame Indio ¿con esos concursos las participantes ganan algo?
- Que buena pregunta Pato; en esos certámenes generalmente hay premios para los primeros lugares como viajes, cosméticos, ropa y hasta de pronto contratos para que las niñas más agraciadas y más carismáticas sigan en el negocio del modelaje, pero son premios que no compensan la exposición y casi que el escarnio al que son sometidas las señoritas. Los concursos de belleza no son de talento, ni de habilidades ni de inteligencia, por eso no suelen ser muy brillantes las reinas ni quienes las juzgan, incluso, ver reinados no es que sea una actividad muy enriquecedora. 

- Para darte un ejemplo de esto que te cuento, es indignante, Pato, el matoneo que se da por parte de la prensa cada vez que una reina en la prueba de fuego de la entrevista, presa de la ignorancia, que no es pecado, o simplemente del pánico y de los nervios, se confunde y contesta algún disparate, como que “hombre con hombre, mujer con mujer…”, o que “Nelson Mandela fue el fundador del reinado”, para citar solo dos tristes y célebres ejemplos recientes; porque, Pato, de ninguna manera es fácil desfilar por una pasarela como ganado de exhibición, o como mercancías para la venta, o responder preguntas capciosas o con hipótesis absurdas como que “si Britney Spears y sor Teresa de Calcuta se están ahogando ¿a quién salvaría primero?”; en verdad es algo bien difícil y sobre todo es indignante. Mirando hacia el pasado, lo peor era la difusión y el tiempo que los principales medios de comunicación (hablada y escrita) le gastaban a ese tipo de situaciones, como si se tratara de noticias trascendentales, era una vergüenza y era un absurdo que, por suerte, estamos superando. 

- Indio, ¿no será que tú te tomas el tema muy a pecho?; eso de los reinados es mera entretención, es circo para matar el tiempo;
- tú lo has dicho Pato, es circo, como lo son las corridas de toros y los desfiles a caballo (cabalgatas) por la ciudad, donde muchas personas van a exhibirse y al mismo tiempo van a buscar jolgorio, carne y lujuria; suena brusco esto último que he dicho pero no son pocas las historias de juergas y fiestas decadentes en Cartagena, y aun en los pequeños pueblos del país, en las cuales las mismas reinas terminan siendo el plato fuerte. Si alguna cuenta con “suerte” sale bien casada, con un productor de televisión o con un narco. 

- Dime Indio, ¿los reinados son del pueblo?
- Los reinados, Pato, son una parodia de la realeza, y como tal necesitan del público (de la masa) para tener sentido, para poder hacer gala y ostentación de la pompa y el derroche, pero de hecho los reinados como el de Cartagena, son una fiesta que no es del pueblo; el evento "real" es toda una puesta en escena y una sucesión de actos privados donde se divierte y goza una elite privilegiada, porque de eso se trata. La otra realidad se vive en los barrios pobres de Cartagena que son muchos y en condiciones que hacen increíble creer que en una misma ciudad, que se precia de ser el referente turístico de Colombia para el mundo, pueda pasarse tan fácil de la holgura a la miseria, como sucede cuando de se va de Boca Grande, de Manga y la Boquilla, a las laderas del cerro de la Popa o los alrededores de la Ciénaga de la Virgen. 

- Qué pena Indio, entonces ¿los reinados sirven para combatir la pobreza? ...
- Y ¿qué sabemos Pato de la Pobreza? ...Es posible que no mucho Indio, porque, aunque a mí me ha tocado la vida a mordiscos, sé de gente a la que le ha tocado peor; ...efectivamente Pato, para que tengamos una buena idea sobre la pobreza, cito la definición de una persona autorizada al respecto:

Pobreza es hambre. Pobreza es falta de albergue. Pobreza es estar enfermo y no poder ver a un doctor. Pobreza es no poder ir al colegio, no saber leer, no poder hablar apropiadamente. Pobreza es no tener un trabajo, es temer por el futuro, viviendo un día a la vez. Pobreza es perder un hijo por una enfermedad causada por la mala calidad del agua. Pobreza es impotencia, falta de representación y libertad.
La Pobreza tiene muchas facetas, cambiando de un sitio a otro y a través del tiempo.”

[Dinesh Mehta, Coordinador del Urban Management Programme, UN-HABITAT, Asian Mayors Forum, Shangai, Junio de 2000. Citado por Sevanatha (2000)]

- Y te juro Pato que los reinados no alivian ninguna de las carencias sociales que contiene la definición de pobreza que te acabo de compartir.

- Indio, ¿de verdad no hay nada bueno en los reinados? ...  Pato, en favor de los reinados solo puedo decirte que son un negocio y toda una industria de la cual se lucran muchos involucrados, entre ellos, las agencias de turismo, de modelaje y de publicidad, los medios de comunicación, los diseñadores, los promotores, los operadores logísticos y, al servicio de todos ellos, un gran número de personas de a pie; se benefician en general muchos individuos y organizaciones, unos con una gran tajada y otros con un sueldo raso, y eso en cierta medida puede resultar positivo. Igualmente es posible que alrededor de la figura de las reinas pueda desarrollarse alguna actividad social o de beneficencia, pero su autenticidad y efecto son dudosos, porque visitar a los pobres, ir a los jardines infantiles de los barrios populares o visitar a los discapacitados, a los ancianos o a los enfermos, es toda una cuestión de vocación, vocación que no surge así no más por el hecho de que a una señorita le pongan una corona en la cabeza; por ello los compromisos sociales, la nobleza y la filantropía pueden convertirse, para una mujer joven y bonita, en una pesada y odiosa carga que la lleven a terminar contando los días de su reinado y anhelando que finalice pronto. 

- Indio, ¿por qué se dice que Venezuela es una potencia y una fábrica de reinas y por qué se enorgullecen tanto de eso y de sus muchas miss universo?;
- Pato, si los venezolanos han podido dilapidar 40 años de bonanza petrolera y vivir actualmente haciendo cola para comprar harina y papel higiénico, si han sido capaces de inventarse el Chavismo como movimiento político y ahora como religión y mantener vivo a Hugo Chaves a través de un pajarito, son capaces de cualquier tontería,… lo de la fábrica de reinas es un idiotez menor que los venezolanos han sabido llevar a su máxima expresión, pero se lo merecen, y ahí están, de cacerolazo en cacerolazo. 

- Finalmente Indio, ¿las mujeres más lindas de Colombia, son las que se eligen en Cartagena? ...
- Para nada Pato, a Cartagena simplemente van las mujeres cuyas familias pueden solventar la participación en el concurso, incluidas las cirugías estéticas, movidas por la vanidad, buscando el poder y la fama, corriendo el riesgo del ridículo y la indignidad. En realidad la inmensa mayoría de mujeres jóvenes y lindas de este país están en sus casas, en las escuelas, en los colegios y en las universidades, preparándose para ejercer los roles más relevantes en la sociedad. Las mujeres más bellas de Colombia son estudiantes, son profesionales, son trabajadoras, son artistas, son deportistas, son dirigentes y son empresarias; son gerentes de su empresa y de su casa y están donde tienen que estar.

 






La presente publicación incluye imágenes libres tomadas de la red que no disponían de aviso de restricción y que no han sido editadas en este blog, por lo tanto, sobre las mismas, no se ejercen ni se reclaman derechos.

lunes, 17 de noviembre de 2014

POR QUÉ EL INDIO Y POR QUÉ EL PATO



Por solicitud de una amiga, explico mi relación con el Indio y el Pato y la razón de que sean la imagen y el medio de mi experimento literario; por qué ahora son los protagonistas de mi blog. 

El Indio y el Pato, representan la dualidad que convive en todos los seres humanos,  la dicotomía en la que nos debatimos permanentemente para que el mérito de la vida no sea simplemente existir o sobrevivir sin sabor o sobresalto. Para mi gusto, Indio y Pato, simbolizan los dos mundos en los que nos movemos para que las cosas tengan sentido. El arriba y el abajo necesarios para completar la perspectiva de todo lo que tenemos que ver.

Somos noche y somos día, somos tormenta  y somos calma, somos bondad y somos maldad, porque en nosotros habita Dios en su eterna lucha con el Demonio. Con los estímulos apropiados somos hielo y somos fuego, somos paz y somos guerra; somos corazón romance y poesía o somos meros animales y solo hormonas; somos sal y somos dulce y en ocasiones solo amargo; somos preguntas  y somos respuestas, somos acciones y reacciones. Somos cualquier cosa que el mundo quiera que seamos y,....de vez en cuando....somos lo que en verdad queremos.

El Indio representa la sabiduría reposada y simple de lo natural, la espontaneidad de las ideas libres y sin aderezos ni conservantes. Pero este no es cualquier Indio, tiene la mesura, la mística y la calma de un chamán que cura el alma y resuelve las curiosidades del Pato.   Por su parte el Pato representa la impertinencia, la celebridad, el chiste flojo, la alegría del cascarrabias y el carácter de quien no se conforma con el orden establecido.  El pato  es la fuerza pero también la nobleza que muy pocos le reconocen.

Esos son pues, el Indio y el Pato, que en sus coloquios conversan lo que yo pienso.  Pudieron haber sido un monje y un burro, o un ángel y un arlequín, pero da igual, el concepto es el mismo.


viernes, 14 de noviembre de 2014

COLOQUIO SOBRE LA NAVIDAD












Por James Cifuentes Maldonado


Indio, ¿qué es la Navidad?... Querido Pato, la Navidad es una festividad cristiana con la que se celebra el nacimiento del mesías; nooo, en serio, ¿qué es esa vaina que revoluciona la ciudad y alborota tanto a la gente?; listo Pato, la Navidad es mucho más, es una época en la que pasan muchas cosas; particularmente en Colombia la navidad, o mejor, el fin de año, es una ventana del subconsciente colectivo a través de la cual las personas ven y sienten las cosas diferente, a veces para bien y a veces para mal; 

En general sucede que los cristianos esperan a Jesús como la renovación de la ilusión de un tiempo mejor y como la oportunidad de dar gracias, hacer nuevas promesas y esperar nuevos regalos. Durante la espera del Niño Dios y la visita de los Reyes magos, que vienen guiados por la estrella de oriente, los católicos practicantes, y aun aquellos que poco entienden del asunto, decoran su casa, con luces y con mucho color, para que todo sea una fiesta en familia, alrededor de un pesebre o de un árbol. Es tan contagioso esto Pato, y despierta tanto entusiasmo, que las industrias, los comerciantes y hasta las autoridades y los gobiernos de las ciudades gastan grandes presupuestos para adornar las fachadas de sus sedes, las calles y los edificios oficiales, pero ese derroche a casi nadie le preocupa, porque lo disfrutan tanto los creyentes como los que no creen ni en sí mismos; precisamente a eso es que le llaman el “Espíritu de la Navidad” y el que se atreva a ir en contravía, es considerado un amargado, mejor dicho un grinch.

Pero Pato, la Navidad se materializa de muchas otras formas, no necesariamente religiosas y sí, mucho más mundanas, como las que paso a contarte: 

La mayoría de personas se torna más simpática, por aquello del “espíritu navideño”; los comercios llenan sus bodegas y sus estanterías para vender lo que no vendieron en el resto del año, porque en la economía abunda el dinero, así sea que las personas lo consigan prestado; las calles se abarrotan de chazas, de puestos ambulantes, de carros y de gente, y casi no se puede caminar; por ende se incrementan los hurtos, el atraco, el fleteo y las estafas, y en general aumenta la inseguridad. 

Cada vez con más anticipación, casi que desde septiembre, en la radio suena música antigua con ritmos populares de baile y de parranda, con intérpretes que se han vuelto legendarios como Guillermo Buitrago, Joaquín Bedoya, Tania, Pastor López, Rodolfo Aicardi, Lisandro Mesa, Armando Hernández, Darío Gómez y muchos más, de una lista numerosa y fija; de hecho, suenan canciones que no se oyen sino por esta época como “Las Tres Marías”, “El hijo Ausente”, “La fiesta de mi pueblo”, “La Matica”, y qué decir de “Esta navidad no es mía”, “Mamá dónde están los juguetes”, “Yo no olvido el año viejo” o “Faltan cinco pa las doce”; canciones para reír y para llorar, que siempre se disfrutan igual. 

Son costumbre las fiestas de integración familiar, las verbenas entre vecinos y los paseos en las empresas; puede decirse que en diciembre hay un pequeño y tácito pacto social en el que llegar tarde al trabajo no es tan grave; la gente se da la licencia de comer de todo, sin remordimientos, porque al fin y al cabo el exceso se resuelve con dieta en año nuevo, después del 20 de enero, por eso sin reparos los colombianos se deleitan con natilla, buñuelos, tamales, morcilla, marrano frito, postres y dulces, sin compasión; Para destacar es que cada vez es menos frecuente ver el ajusticiamiento del marrano en la vía pública, cruel y raro espectáculo que los extranjeros no entienden, como muchos no entienden las corridas de toros. 

Pero con el jolgorio, consecuentemente, y avivados los espíritus por las grandes ingestas de licor, aumentan los problemas de convivencia, se dispara el número de lesionados y las muertes por las riñas, los accidentes de tránsito y el uso de la pólvora, de tal manera que la navidad para algunos es alegría y para otros se convierte en tragedia.

Como puedes ver mi querido Pato, en la navidad pasan muchas cosas, que se resumen en que la gente se siente totalmente desinhibida y libre para vivir y para gozar, como no pasa en ninguna otra época del año; Es tanto así, que la nación entera hace un paréntesis en sus problemas y en sus tragedias, como una tregua impuesta por la tradición y la cultura del pueblo soberano, y, aun, aquellos que están de luto, o incluso en medio de la guerra, encuentran un motivo para celebrar; unos porque a la media noche del 24 de diciembre llega el Niño Dios y otros simplemente porque a la media noche del 31 de diciembre se borra o se resetea el “taxímetro” moral de los propósitos no cumplidos y comienza una nueva ilusión y una nueva oportunidad.

Prepárate pues mi estimado Pato y procura que esta Navidad sí sea tuya y que sea maravillosa, como tiene que ser, según tu propio significado. Por supuesto mi admirado Indio, gracias por tu relato; te invitaré a mi casa, habrá muchas viandas y manjares, pero, espero sepas comprender, que no se servirá “pato a la naranja”. 


miércoles, 29 de octubre de 2014

AQUEL QUE ESPERA



Esperar: Es la búsqueda incesante y eterna del reconocimiento, que muchas veces nos lleva a la gran felicidad o al inmenso dolor, a la gran satisfacción o a la triste decepción.

- Esperar un hijo: Nos aventuramos en ello, con ilusión,  antes del nacimiento y luego toda la vida, para probarnos que podemos hacerlo, para vernos en el papel de ser madres y padres y para vernos reflejados en nuestros retoños y reconocernos en su amor. Pero los hijos no vienen para que esperemos de ellos sino para que esperen de nosotros, darles lo que se puede en lo material y en la formación y luego, dejarlos ir.

- En otros casos:

Esperar un ascenso en el trabajo, una nota de universidad o de colegio, un te quiero, un te amo, un agradecimiento, un gesto coherente con el nuestro en la calle, esperar justicia o una buena compensación.

Creo que, lo que en el fondo nos quiere decir Pablo Neruda, es que  nos blindaremos del riesgo de sufrir, si en todo aquello cuanto hacemos, ponemos todo nuestro gusto, nuestro talento y nuestro mejor esfuerzo; de alguna forma, todo nuestro interés pero también nuestro desinterés; todo esto, antes que concentrarnos en la expectativa del retorno o la contraprestación, porque el reconocimiento no está garantizado, porque el reconocimiento es una consecuencia, porque el reconocimiento no es una condición. 


Porque la espera desmedida del reconocimiento en cualquiera de sus formas, puede llegar a ser un vicio; pero ello no significa que debamos renunciar a recrearnos desprevenidamente en lo insospechado, porque la sana y la liviana espera, son el motor de la vida. 


James Cifuentes Maldonado