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domingo, 1 de junio de 2014

Que no quede duda que se ganó a lo grande

Ciclismo


Por: James Cifuentes Maldonado.







Porque, como no faltan los aguafiestas y los que tienen la manía de poner en entredicho lo que Colombia gana, llamo la atención en el hecho de que Nairo Quintana, siendo hoy el mejor escalador del mundo, en mi criterio, curiosamente no fue el campeón de la montaña en el Giro de Italia.  

En mi experiencia como ciclista, puedo decir que eso significa que Nairo ha tenido claras sus prioridades en la carrera y ha corrido inteligentemente, apegado a un libreto previamente establecido por un equipo que trabajó para él,  y Nairo no  defraudó ese liderazgo y esas expectativas. 

Nairo superó un momento de crisis de salud y en adelante dosificó sus fuerzas e impuso su ley cada vez que fue necesario.   

Y QUE ES LO QUE SE HA GANADO

Ciclismo.



Por: James Cifuentes Maldonado.







Es un hecho que las disciplinas deportivas que más lustre y más reconocimiento le han dado a Colombia son el boxeo y el ciclismo, actividades cuyos protagonistas, en principio, surgen a codazos a base del sacrificio y el esfuerzo individual y son por tanto esos deportes los que más se han ajustado a las características y sueños de los colombianos más tenaces y más humildes, con algunas raras excepciones.

Cada deporte a nivel internacional tiene su elite, algunos son más organizados que otros, unos convocan más gente y otros menos, hay deportes de las minorías acomodadas y hay deportes para las masas, hay deportes tranquilos y hay deportes de alta exigencia física, hay deportes que son como máquinas de hacer plata y otros que sólo producen méritos y satisfacción.

Dejando al margen todas esas connotaciones económicas, sociales, físicas, y hasta políticas, lo importante es entender que en el caso particular del ciclismo hace ya mucho tiempo que los Colombianos se ganaron un lugar en lo más alto a nivel mundial, abriéndose paso entre las dificultades e incluso tapándole la boca a algunos enemigos.

El ciclismo es una de las actividades más intensas y más exigentes, en todos los órdenes: a nivel aficionado, a nivel profesional y a nivel olímpico, y en todos esos escenarios los escarabajos colombianos han figurado y se han ganado un prestigio que se ha sostenido en el tiempo desde los primeros éxitos de Cochise en Italia. Es decir que los logros conseguidos no han sido accidentes, admitiendo además que no sólo ello ha sido posible por el talento de los deportistas sino también al apoyo que han brindado los patrocinadores, aunque a veces más y a veces menos, según el momento, dependiendo de si el ciclismo está "de moda" al calor de los logros de nuevas figuras.

Por lo anterior, llamo la atención en cuanto que lo que han logrado ahora Nairo Quintana, Rigoberto Uran y todo el contingente colombiano en el Giro de Italia, no es poca cosa, es algo grandioso, que ha tomado dimensiones virales de reconocimiento gracias a la difusión que permiten los medios de comunicación modernos, lo que no era posible hace 40 años.

Imaginen qué pueden estar pensando los italianos y la organización del Giro, al mirar las clasificaciones finales de este año y observar a dos colombianos en el 1-2 de la general, un colombiano como mejor escalador, un colombiano que además de líder general fue el mejor joven, cuatro etapas ganadas por colombianos y un sin número de escapadas en todas las etapas en las cuales casi siempre hubo colombianos. Esto además es para poner a reflexionar a las grandes carreras y a los grandes equipos sobre la importancia de contar con corredores colombianos.

Este es un nuevo cuarto de hora, que hace justicia y consolida toda una historia de excelencia de Colombia como protagonista de un gran deporte mundial como el ciclismo; por lo tanto es importante que eso se sepa y se entienda y que no quede duda del inmenso significado que tiene, para que, como nunca, nos sintamos orgullosos de ser colombianos, de nuestras montañas y de nuestros escarabajos, que ahora también se tragan las lomas y los llanos europeos. Y eso es mucho decir.

Todo lo anterior para concluir diciendo que, no sólo de fútbol vive la humanidad y que en particular en Colombia, es mucho más lo que nos han dado las bielas que los guayos y los balones, así a la gente y a los medios se les olvide. Pero en fin "business son business” y ya  se viene el mundial.