Por: James Cifuentes Maldonado.
Pereira, 6 de junio de 2014.
En
esta campaña política hay que escuchar todas las posiciones y por eso he
gastado 4 minutos de mi valioso tiempo para ver un video que circula por las
redes sociales titulado: la "Cereza de la infamia", con el cual
se descalifica una publicidad política de la campaña del candidato presidente
en la que se cuestiona el sacrificio que los padres y madres colombianos hacen
al tener que dejar ir a sus hijos a la guerra, la pregunta que hace el
presidente es ¿señora, prestaría usted sus hijos para la guerra?.
La pregunta que hace el presidente es razonable y es natural, porque, si de un padre o una madre dependiera, no permitiría que sus hijos fueran a la guerra y si la alternativa para que ese complejo dilema no se siga presentando es la Paz, ese mismo padre o madre de familia optaría por la Paz, sin duda alguna.
El referido video entonces ha resultado ser una
manifestación tendenciosa, la cual tiene una verdad indiscutible pero también
tiene una gran mentira, siguiendo el estilo de la extrema derecha de explotar
los sentimientos de odio, confusión y desesperanza de la población colombiana alrededor del
conflicto, para estimular más guerra y
más anarquía como una forma de asegurar que todo siga igual, o lo que más sofisticadamente llaman el “statu quo”.
La
verdad que contiene el video, que brilla por su obviedad, es que cualesquiera
que sean los orígenes de la guerra, es un orgullo defender la patria. Para un soldado ese honor se cumple por principio y con entusiasmo contra los
enemigos externos de la nación, pero también, pero ya no con tanto gusto, contra los enemigos internos, aunque en este
última situación no se tengan claros los motivos y no sea del caso o no sea
dable a los militares hacerse muchas preguntas o manifestar sus opiniones, por
aquello de que su único rol es el de defender la institucionalidad del Estado, sin discutir y sin intervenir en política, porque la política la hacen los políticos y las
decisiones las toma el pueblo soberanamente a través del voto, al menos en
teoría.
Siguiendo
con el contenido del video, es una infamia decir que quienes ven la guerra como
innecesaria y quienes piensan en otras alternativas de paz sean comunistas
narco-guerrilleros. A quienes fomentaron e hicieron semejante pieza audiovisual
hay que decirles que cualquier extremo es pernicioso, porque es tan mala la extrema
izquierda que se fue para el monte y lucha sin ideales, por intereses distintos
y contrarios a los del pueblo, como es mala la extrema derecha acomodada que no
reconoce que Colombia es un país mal repartido, con injusticias y con
necesidades estructurales de cambio.
Este
tipo de vídeos lo que consigue es polarizar más la nación, bajo el sofisma de
que el sueño de La Paz es una causa pro comunista, y eso sí es una verdadera
infamia, como infamia es reivindicar la decencia como patrimonio exclusivo de
los que optan por la guerra y el ejercicio ciego y estéril de la fuerza. Porque
en el video se dice que “ninguna persona
decente dará su voto por Juan Manuel Santos”, mejor dicho que nadie que propenda
por la paz es decente.
A
esta patraña hay que responder que, de ninguna manera somos indecentes, quienes
nunca hemos vivido una patria en paz, y soñamos que esta oscura noche de
violencia, que ya lleva 60 años sin resolverse con los fusiles, termine. Aquí lo que hay de fondo es que la premisa urgente de que la guerra se acabe,
con el presidente Santos o con cualquier otro líder que tenga el valor, la
consistencia y el arrojo de luchar por
ello, en un escenario civilizado y realista sobre las causas del conflicto,
como tiene que ser, porque por la vía militar no se ha logrado y no se logrará.
Porque
el origen de la guerra es económico y político, y por esa misma vía se tiene
que resolver, de lo contrario viviremos 60 años más de lo mismo. Una nación desangrándose a través de los
muertos que ponen los pobres, en ambos bandos, las fuerzas regulares y las
irregulares, y lo peor, con los muertos que pone la población civil, mientras
que otros más privilegiados, si la cosa está muy agitada, se dan una vueltica
por Miami o por el Mediterráneo.
La
"cereza de la infamia" es nacionalismo puro, tan perverso y retorcido
como Hitler quién se lo Invento hace 75 años para vengarse de Europa y ponerla de rodillas, exterminando de paso a los judíos y otras minorías, bajo el pretexto de la dignidad alemana; así y todo, se ofenden
los uribistas cuando les llaman nazis o fascistas, apelativos que se han sabido
ganar por su propaganda negra y por sus posiciones intransigentes.
La
verdadera infamia es que este país siga sacrificando sus mejores hombres por la
sed de venganza de un expresidente.
James Cifuentes Maldonado.
