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lunes, 2 de junio de 2014

EL INFAME HABLANDO DE CEREZAS Y DE INFAMIAS


Por: James Cifuentes Maldonado.





Pereira, 6 de junio de 2014. 

En esta campaña política hay que escuchar todas las posiciones y por eso he gastado 4 minutos de mi valioso tiempo para ver un video que circula por las redes sociales titulado:  la "Cereza de la infamia", con el cual se descalifica una publicidad política de la campaña del candidato presidente en la que se cuestiona el sacrificio que los padres y madres colombianos hacen al tener que dejar ir a sus hijos a la guerra, la pregunta que hace el presidente es ¿señora, prestaría usted sus hijos para la guerra?.

La pregunta que hace el presidente es razonable y es natural, porque, si de un padre o una madre dependiera, no permitiría que sus hijos fueran a la guerra y si la alternativa  para que ese complejo dilema no se siga presentando es la Paz, ese mismo padre o madre de familia optaría por la Paz, sin duda alguna. 

El referido video entonces ha resultado ser una manifestación tendenciosa, la cual tiene una verdad indiscutible pero también tiene una gran mentira, siguiendo el estilo de la extrema derecha de explotar los sentimientos de odio, confusión y desesperanza   de la población colombiana alrededor del conflicto,  para estimular más guerra y más anarquía como una forma de asegurar que todo siga igual, o lo que más sofisticadamente llaman el “statu quo”.  

La verdad que contiene el video, que brilla por su obviedad, es que cualesquiera que sean los orígenes de la guerra, es un orgullo defender la patria.  Para un soldado ese honor se cumple  por principio y con entusiasmo contra los enemigos externos de la nación, pero también, pero ya no con tanto gusto,  contra los enemigos internos, aunque en este última situación no se tengan claros los motivos y no sea del caso o no sea dable a los militares hacerse muchas preguntas o manifestar sus opiniones, por aquello de que su único rol es el de defender la institucionalidad del Estado, sin discutir y  sin intervenir en política, porque la política la hacen los políticos y las decisiones las toma el pueblo soberanamente a través del voto, al menos en teoría. 

Siguiendo con el contenido del video, es una infamia decir que quienes ven la guerra como innecesaria y quienes piensan en otras alternativas de paz sean comunistas narco-guerrilleros. A quienes fomentaron e hicieron semejante pieza audiovisual hay que decirles que cualquier extremo es pernicioso, porque es tan mala la extrema izquierda que se fue para el monte y lucha sin ideales, por intereses distintos y contrarios a los del pueblo, como es mala la extrema derecha acomodada que no reconoce que Colombia es un país mal repartido, con injusticias y con necesidades estructurales de cambio.

Este tipo de vídeos lo que consigue es polarizar más la nación, bajo el sofisma de que el sueño de La Paz es una causa pro comunista, y eso sí es una verdadera infamia, como infamia es reivindicar la decencia como patrimonio exclusivo de los que optan por la guerra y el ejercicio ciego y estéril de la fuerza. Porque en el video se dice que “ninguna persona decente dará su voto por Juan Manuel Santos”, mejor dicho que nadie que propenda por la paz es decente. 

A esta patraña hay que responder que, de ninguna manera somos indecentes, quienes nunca hemos vivido una patria en paz, y soñamos que esta oscura noche de violencia, que ya lleva 60 años sin resolverse con los fusiles, termine.  Aquí lo que hay de fondo es que la premisa urgente de que la guerra se acabe, con el presidente Santos o con cualquier otro líder que tenga el valor, la consistencia y el arrojo de  luchar por ello, en un escenario civilizado y realista sobre las causas del conflicto, como tiene que ser, porque por la vía militar no se ha logrado y no se logrará.

Porque el origen de la guerra es económico y político, y por esa misma vía se tiene que resolver, de lo contrario viviremos 60 años más de lo mismo.  Una nación desangrándose a través de los muertos que ponen los pobres, en ambos bandos, las fuerzas regulares y las irregulares, y lo peor, con los muertos que pone la población civil, mientras que otros más privilegiados, si la cosa está muy agitada, se dan una vueltica por Miami o por el Mediterráneo.

La "cereza de la infamia" es nacionalismo puro, tan perverso y retorcido como Hitler quién se lo Invento hace 75 años para vengarse de Europa y ponerla de rodillas, exterminando de  paso a los judíos y otras minorías, bajo el pretexto de la dignidad alemana; así y todo, se ofenden los uribistas cuando les llaman nazis o fascistas, apelativos que se han sabido ganar por su propaganda negra y por sus posiciones intransigentes.

La verdadera infamia es que este país siga sacrificando sus mejores hombres por la sed de venganza de un expresidente.

James Cifuentes Maldonado.


1 comentario:

  1. Mi estimado amigo no se declare santista ni uribista pero si te puedo asegurar algo , la guerra como tal no existe en colombia. Acá existe un terrorismo sin ley alguna y como tal no podemos darle ningún tipo de estatus a quienes sin miramientos secuestran, trafican narcóticos y asesinan a sueldo. Yo no soy derechista pero tampoco soy tan pendejo como para creer que los narcoterroristas esos van a dejar su negocio redondo así como así. Pienso que la campaña que hace Santos no es más que una amenaza disimulada y que a los políticos no les conviene que se acabe ese "negocito"que ellos han optado por llamar mal "guerra". Asumo que independientemente de lo que pase en las elecciones a todo aquel que le vendieron "Paz" lo dejarán mirando pa'l Dovio.

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