Como es posible que mañana sea un día muy ocupado, desde ya envío mi saludo a todas las damas de esta comunidad que han tenido la compleja pero maravillosa experiencia de ser madres; pero muy especialmente para aquellas valientes a las que les ha correspondido sacar sus hijos adelante solas, sin el respaldo de un compañero; entre esas Maria Marleny.
Un reconocimiento público, que se queda corto para LA MÍA MAMA, que todavía tiene intensas jornadas, ya no con lo hijos sino con los nietos. Para estas madres no hay gesto ni regalo que compense todo lo que hacen. Es como si sus fuerzas no tuvieran límites y su corazón no tuviera fondo.
Por supuesto mi gratitud para la madre de mis hijos; es difícil encontrar tanta consagración al cuidado de la familia en estos tiempos modernos. Es admirable como lo hace ella.

