Mi prosa extrema
Usted me
trasnocha, usted me despierta; usted me recoge, usted me dispersa; usted me
construye, usted me destroza; usted me degrada, usted me sublima; con usted veo
la luz del sol, con usted me ataca la noche; usted me lleva y me trae; por
usted mi corazón ríe, por usted mi alma llora, porque me ama y me odia; usted
me sube y me baja, me conoce y me desconoce; porque usted me tiene y me suelta;
al tiempo, es anhelo y es renuncia; usted me acusa y me ignora, no me perdona
ni me condena, es el infierno y es el cielo; usted es nada y a la vez es todo;
es cuerpo vibrante y presente, es pasado inmóvil y es sombra; es recuerdo y es
olvido; es desahucio y es futuro; usted siempre es el extremo, silencio y
ruido, luto y fiesta, alegrías y penas, en mi memoria. Por lo
dicho y lo callado, sumando y restando, por lo mucho y por lo poco, porque no
hay puntos intermedios en su historia, porque me ilumina
y me vuelve loco, usted será la de más y la de menos, pero, en todo caso...
será.
James Cifuentes Maldonado
