Por James Cifuentes Maldonado
En el estilo recalcitrante de
Godofredo Cínico Caspa:
Ante
los desafueros de esos señores de la Corte Constitucional, que esta semana han
aprobado la adopción de niños, sin condicionamientos, por parte de parejas de gays
y de lesbianas, hago un llamado a los ciudadanos de bien, pero en especial a
las autoridades eclesiásticas y a todos los curas, para que cuelguen la sotana,
y con urgencia funden el Santo Partido Ortodoxo Colombiano, compren votos,
repartan mercados, negocien notarias, intercepten comunicaciones, hagan
seguimientos a esa chusma que se dice “progresista” y disque “open mind”, -qué
tal los atrevidos-, y hagan todo lo que tengan que hacer para reformar la
constitución, volver a consagrar la patria al sagrado corazón, restablecer la santa
inquisición, y reorganizar las cruzadas, para defender la fe con el poder de la
espada, como se hacía en la antigüedad, como nunca ha debido dejar de ser.
Hagan algo por Dios, porque esta modernidad y esta civilización nos tienen
fregados.
¿De cuándo
acá esa vaina de los derechos de las minorías?; ¿de cuándo acá ese invento de
la comunidad LGBTI?; eso es un engendro de los sociólogos mariguaneros y desocupados
y una alcahuetería con una manada de enfermos mentales y de desviados sexuales,
para los cuales solo resta pedir misericordia y que Dios se acuerde de ellos y
por eso el país debería unirse en una sola cadena de oración encabezada por
monseñor Alejandro Ordoñez, con el apoyo piadoso del excelentísimo señor
Presidente Alvaro Uribe en su cuenta de twitter, iluminado por la madre Laura y
el padre Marianito.
Señores
de la cancillería, tomen medidas, pero ya, para evitar que, los hijos de papi y
mami que les da por estudiar carreras raras y los mamertos becados por esas
tales ONGs de derechos humanos, sigan viajando a Europa a contaminarse con
ideas de avanzada y anárquicas de igualdad social y de justicia que tienen el país
patas arriba.
Es
inminente que a la señora ministra de educación Gina Parody, declarada
públicamente como invertida, le hagan un exorcismo o si es necesario terapia de
choques eléctricos para que vuelva a los cauces de la naturaleza, para que, ya
rehabilitada de su mal, implante nuevamente como obligatoria la materia de
religión en todos los centros de educación básica, media y superior, con una
intensidad mínima de 10 horas a las semana.
Es
prioritario que el estado enderece el modelo educativo basado en la fe y en el
temor a dios, y para ese efecto es necesario que se privaticen todos los
colegios y universidades y se entreguen a un solo operador y que mejor que al
glorioso Opus Dei, para que restablezca los valores perdidos de la sagrada
familia.
He
dicho.
