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viernes, 6 de noviembre de 2015

Como lo diría Jaime Garzón





Por James Cifuentes Maldonado

En el estilo recalcitrante de Godofredo Cínico Caspa:

Ante los desafueros de esos señores de la Corte Constitucional, que esta semana han aprobado la adopción de niños, sin condicionamientos, por parte de parejas de gays y de lesbianas, hago un llamado a los ciudadanos de bien, pero en especial a las autoridades eclesiásticas y a todos los curas, para que cuelguen la sotana, y con urgencia funden el Santo Partido Ortodoxo Colombiano, compren votos, repartan mercados, negocien notarias, intercepten comunicaciones, hagan seguimientos a esa chusma que se dice “progresista” y disque “open mind”, -qué tal los atrevidos-, y hagan todo lo que tengan que hacer para reformar la constitución, volver a consagrar la patria al sagrado corazón, restablecer la santa inquisición, y reorganizar las cruzadas, para defender la fe con el poder de la espada, como se hacía en la antigüedad, como nunca ha debido dejar de ser. Hagan algo por Dios, porque esta modernidad y esta civilización nos tienen fregados. 

¿De cuándo acá esa vaina de los derechos de las minorías?; ¿de cuándo acá ese invento de la comunidad LGBTI?; eso es un engendro de los sociólogos mariguaneros y desocupados y una alcahuetería con una manada de enfermos mentales y de desviados sexuales, para los cuales solo resta pedir misericordia y que Dios se acuerde de ellos y por eso el país debería unirse en una sola cadena de oración encabezada por monseñor Alejandro Ordoñez, con el apoyo piadoso del excelentísimo señor Presidente Alvaro Uribe en su cuenta de twitter, iluminado por la madre Laura y el padre Marianito.

Señores de la cancillería, tomen medidas, pero ya, para evitar que, los hijos de papi y mami que les da por estudiar carreras raras y los mamertos becados por esas tales ONGs de derechos humanos, sigan viajando a Europa a contaminarse con ideas de avanzada y anárquicas de igualdad social y de justicia que tienen el país patas arriba.

Es inminente que a la señora ministra de educación Gina Parody, declarada públicamente como invertida, le hagan un exorcismo o si es necesario terapia de choques eléctricos para que vuelva a los cauces de la naturaleza, para que, ya rehabilitada de su mal, implante nuevamente como obligatoria la materia de religión en todos los centros de educación básica, media y superior, con una intensidad mínima de 10 horas a las semana.  

Es prioritario que el estado enderece el modelo educativo basado en la fe y en el temor a dios, y para ese efecto es necesario que se privaticen todos los colegios y universidades y se entreguen a un solo operador y que mejor que al glorioso Opus Dei, para que restablezca los valores perdidos de la sagrada familia.

He dicho.

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