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lunes, 16 de febrero de 2015

El Bullyng Sindical



Quiero expresar mi pesar por la nota que SINTRAEMSDES, Subdirectiva Pereira, publicó el pasado jueves 12 de febrero en su blog oficial, difundida luego por correo electrónico, en relación con mi participación en la mesa de negociación de la convención colectiva de trabajo, en representación de La Empresa de Telecomunicaciones de Pereira S.A (ETP).

Lamento que el reporte de avance del Sindicato hacia los trabajadores se hubiera concentrado solo en hacer consideraciones particulares y descalificadoras sobre mi presencia en la comisión negociadora, consideraciones realizadas fuera de contexto, presentándome ante la opinión pública y ante mis compañeros, de manera peyorativa y caricaturesca, como un “enemigo” de la organización sindical, afirmación que no se compadece con mi talante ni con mi trayectoria.

No obstante, dejo sentado mi más profundo respeto por las opiniones manifestadas por el Sindicato, al cual invito, con toda consideración, al análisis ponderado y al tratamiento objetivo de los asuntos de la negociación, obligación que nos asiste a todos los que concurrimos a la misma, sin importar el lado de la mesa que nos ha correspondido ocupar, a unos por gusto y a otros en el cumplimiento del deber profesional.

Mi presente como Secretario General de la empresa está precedido de una historia de más de 20 años de labores, iniciada en 1994 desde los cargos más sencillos como ayudante raso, teniendo la fortuna de haber sido promovido en muchas ocasiones, como reconocimiento al mérito y a mi propia evolución como persona y como profesional, ya que, no en vano, me hice abogado y especialista trabajando para ETP.

 Quienes me conocen pueden dar fe en cuanto que, los únicos sustentos de la posición que hoy ocupo, han sido mi trabajo y el más grande compromiso con una causa empresarial y social que, como es natural, es de los inversionistas, que además le interesa a la ciudadanía a través de los usuarios, pero que también es la causa legítima de los trabajadores y por supuesto ha sido la mía. Las situaciones de orden personal asociadas a mi estatus como trabajador y como directivo, no vienen al caso, porque, además, las he manejado de manera individual.

Todos los que en esta oportunidad fuimos convocados a esta negociación, los delegados por la empresa y los representantes de los trabajadores, nos debemos al único interés válido y a la responsabilidad suprema de sacar adelante un proceso, basados en unos derechos que ambas partes tienen, con unas reglas jurídicas y unas garantías para asegurar un desarrollo y unos resultados institucionales y colectivos, en los que no puede haber lugar para prejuicios o señalamientos de carácter personal.



JAMES CIFUENTES MALDONADO



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