Crónica Deportiva
Por James Cifuentes Maldonado
Otra victoria del Deportivo Pereira, de visitante, este 25 de abril, ante
un rival, el Barranquilla Futbol Club, en apariencia de menor condición pero que se
le creció en el trámite del partido y lo
complicó.
El primer tiempo soso, cortado, sin ninguna brillantez colectiva o individual en
ningún lado de la cancha. Pero en el segundo tiempo, como si ambos equipos se
hubieran reservado para no sucumbir ante el sofoco de la “arenosa”, salieron
con otros bríos con total disposición de irse arriba en el marcador y fue por
allá en el minuto 10 cuando Batiste, ese impetuoso jugador que suele
poner más ganas que técnica en sus jugadas, saca un portentoso disparo desde
casi 30 metros, haciendo que la pelota viajara de manera extraña por el aire y
terminara embocándose en la red sin ninguna chance para el portero barranquillero; ahí si
podemos decir que los defensores, estando para eso, para defender y destruir el
futbol del equipo contrario, no tienen gol feo, cuando los hacen, y este del
argentino se quedará en la retina como el gol de la fecha y tal vez del campeonato.
Pero no pudimos celebrar mucho esa joya que nos puso gananciosos, porque
al minuto un balón cruzado desde la derecha por el Barranquilla tomó mal
ubicado al defensor Posada del Pereira y
dejó la jugada servida para el lucimiento de Murillo y el sacrificio del
arquero Mauricio Mafla y así los costeños cantaron el empate como si le
hubieran igualado al Barcelona. Por
fortuna el “Amado” no se cruzó de brazos, al final sacó la casta y en una
jugada donde Quejada en mitad del área chica mata el balón con su pecho y lo
pone en el piso, para que el recién ingresado Manzano no dudara en mandarla con
furia, casi que con fuerza desmedida, al fondo de la arquería, para gozo nuestro.
Era un gol con garantía, porque si no lo
hacía Manzano, lo metía el “Cucho” Hernández que estaba encima como perro de presa
por si aquel se descachaba.
Da gusto escuchar a los comentaristas de Win Sports hablando maravillas del “Grande Matecaña”
nuestro huracán que ha vuelto a soplar y bien fuerte en el liderato de la B,
sobrado con 10 puntos sobre el segundo, como si con ello dijera que no
pertenece a esa categoría y que reclama su puesto natural en la A, como lo hizo
el año pasado el Bucaramanga, lo que me
hace sentir ganas de gritar, ¡si se puede, si se puede, si se puede!,
aunque reconozco que a veces me gustaría que el equipo tuviera un desempeño más
moderado a estas alturas del torneo, ya que sacar muchos puntos de ventaja en
la punta no le sirve de nada si finalmente la cosa se resuelve en el
cuadrangular de noviembre, que es donde se necesita toda esa genialidad, toda esa
entrega y ese bonito fútbol que hasta el
momento nos han regalado los muchachos de Nestor Craviotto.

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