Por: James Cifuentes Maldonado.
1. Ganó la paz, que aunque sigue siendo una mera expectativa, ha recibido un voto de confianza de una mayoría de colombianos que no renuncia a la esperanza legítima de vivir en un país reconciliado y mejor. Porque no hay mal que dure doscientos años, ni país que lo resista.
2. Ganó Juan Manuel Santos, el verdadero dueño de la Z del zorro, que como político de carrera, en los últimos 15 días reaccionó y sacó adelante una campaña plagada de mala leche, desde todos los bandos, porque al final los candidatos de la segunda vuelta se nivelaron por lo bajo, es decir, optaron por centrarse en la estrategia del desprestigio del rival, antes que propender por el debate de los programas y las ideas. Pero se le abona al Presidente que logró sumar adeptos desde las orillas menos imaginadas.
3. Ganó Oscar Iván Zuluaga que se va a tener que tomar un buen tiempo para procesar, entender, asimilar y potenciar el valor del capital político que acaba de amasar. Si bien es cierto que Zuluaga, por estrategia, debió fundirse en los huesitos, las carnitas y los tres huevitos de Uribe para ganar reconocimiento, al punto que impostó la voz y los gestos para quedar en una caricatura odiosamente igualita, también es cierto que puso mucho de su propia cosecha, en lo relevante, y le mostró al país que es un hombre preparado, inteligente y que tiene más carisma del que pensábamos.
Zuluaga desde el lugar que se ha forjado en la derecha, podrá consolidar su talla presidencial si logra desmarcarse de la sombra de su mentor y saca a flote su verdadero talante de un hombre honesto, civilizado, académico y demócrata.
En el Centro Democrático Uribe es dueño de los votos que en marzo pasado sacaron sus listas al Congreso, de nada más, porque de ahí en adelante son votos nuevos conquistados por Zuluaga, quien, por tanto, debe imponerse como jefe de su partido y seguir en la oposición y en el debate con nombre propio.
4. Ganó el país democrático, que además de lo sucedido con Zuluaga, ha logrado nuevas figuras y nuevos liderazgos que refrescan una escena que hace 5 años estaba dominada por un solo nombre. Quedan en la fila dos mujeres con una estatura política inmensa como Martha Lucía Ramírez y Clara López, que salvaron los debates con sus posiciones reposadas y pensadas. Siguen vigentes German Vargas Lleras y Carlos Holmes Trujillo, escuderos fieles y consistentes, que sacaron la contienda de la conversación pesada entre Santos, Uribe y Zuluaga.
5. Ganó la izquierda colombiana que a pesar de sus diferencias con el gobierno y con el establecimiento, tuvo la sensatez y el coraje de tomar una posición acorde con las circunstancias políticas del país, para evitar un retroceso y la ralentización del proceso de paz. Esta vez, como nunca antes, la izquierda ha sido protagonista del viraje en el rumbo del país.
6. Perdió Enrique Peñaloza, que no tuvo el criterio ni el valor de tomar partido, y, dejando en libertad a sus electores para la segunda vuelta, lejos de lograr un reconocimiento de ecuanimidad, quedó mal con todo el mundo.
Algo muy parecido le sucedió al senador Jorge Enrique Robledo, quien da la sensación de estar nadando contra la corriente, porque, sorprendentemente, siendo la figura más prominente y con más capacidad de debate de la izquierda Colombiana, le ha faltado visión estratégica y hasta humildad, que también es grandeza, para identificar y admitir que es mejor estar hablando de paz con Santos que “pacificando” a lo Pablo Morillo con Zuluaga y Uribe.
Algo muy parecido le sucedió al senador Jorge Enrique Robledo, quien da la sensación de estar nadando contra la corriente, porque, sorprendentemente, siendo la figura más prominente y con más capacidad de debate de la izquierda Colombiana, le ha faltado visión estratégica y hasta humildad, que también es grandeza, para identificar y admitir que es mejor estar hablando de paz con Santos que “pacificando” a lo Pablo Morillo con Zuluaga y Uribe.
7. Perdió Francisco Santos, como director de Campaña de Zuluaga, porque se dedicó a hacer presentable lo impresentable, con desafortunadas intervenciones en los medios sobre el escándalo del Hacker y otras defensas imposibles del gobierno Uribe.
Ignora uno que fue lo que le hizo cuando chiquito su primo Juan Manuel, porque no se entiende tanta visceralidad, tanto odio y tanta mala intención de parte de Pacho Santos cuando habla del Presidente, porque, aun si tuviera motivos que lo justificaran, no hay derecho a tanto golpe bajo, además que viola todo protocolo con la figura del Presidente.
8. Perdió Uribe con su discurso pendenciero, delirante y sus constantes declaraciones temerarias y sin fundamento, para tergiversar el estado de opinión.
El país democrático está entendiendo que la Derecha y la Izquierda, son simplemente vías, ambas igualmente legítimas, en la orientación política e ideológica del país; El país está entendiendo que no son admisibles los extremos, que no se justifica el nacionalismo o el patrioterismo de la ultra derecha que niega los avances e incendia los ánimos con enunciados tendenciosos, como tampoco se admite una ultra izquierda que no acepte que el mundo ha cambiado y que los países que no se suban a la dinámica global van a quedar rezagados, y mucho menos el país acepta que la lucha por redimir un Estado más justo se siga dando sobre la base de la violencia indiscriminada, matando civiles, reclutando niños a la guerra, vendiendo coca y destruyendo la infraestructura.
Es una lástima que el señor Uribe haya decidido erosionar su reconocido prestigio, llevando a cabo una campaña desesperada, en su afán por el poder, echando mano a las estrategias más mezquinas y censurables. Porque hay que tener en cuenta que cuando Uribe habla no hay duda que el país aún lo escucha, pero si el ex presidente, para generar desinformación y sacar ventajas políticas, se aparta de la verdad y juega al "todo se vale", pone en duda no solo su comportamiento actual sino que además deja en entredicho los medios a través de los cuales forjó toda su carrera y genera sombras sobre todo su pasado, dándole la razón a sus contradictores.
9. Ganó la sociedad de la información, porque a pesar de las perversidades que han hecho con las redes sociales y las comunicaciones instantáneas, plagadas de mensajes mentirosos o fuera de contexto, puestos sistemáticamente y estratégicamente para hacer daño, la gente del común, los ciudadanos anónimos hemos consolidado un espacio de debate y opinión, que nos compromete mucho más con el desarrollo de los temas de la nación.
10. Finalmente ha ganado el país entero, porque el excelente debut de la Selección Colombia en el mundial de Futbol se dio en la víspera de unas elecciones en sobresaliente calma, con un clima excepcional y el estimulado interés de unos electores más optimistas que salieron a votar en mayor cantidad y más temprano. Agregando que la gran celeridad de la Registraduría en los resultados y la importante brecha entre las votaciones logradas por los candidatos (casi un millón de votos) dan confianza y despejan las dudas sembradas por anticipado y perversamente por el señor Alvaro Uribe.
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