Por James Cifuentes Maldonado
Estoy seguro que, por principio y por historia, a la
mayoría de los colombianos les gusta el ciclismo y, cada quien, a su manera,
sigue el desempeño de nuestros corredores donde quiera que compitan. Pues bien, la carrera del momento es la
Vuelta a España, certamen que, en mi opinión, se disputa con el Giro de Italia,
el segundo puesto dentro de las competencias por etapas más importantes del
mundo, después del Tour de Francia; para mi gusto el orden es: Tour, Vuelta y
Giro.
A la fecha van 14 etapas, con gran cantidad de kilómetros en montaña y por tanto propicios para los escarabajos. En el comienzo, las grandes expectativas, aunque con duda por su desgaste en el Tour, estaban puestas en Nairo Quintana y su nuevo duelo con Cris Froome. Hasta hoy lo que tenemos es que ese duelo no fue tan intenso por el trajín de ambos corredores y por el desenlace del corredor Keniano (Froome) que debió abandonar por la fractura de un hueso raro del pie, que no se lo quiebra nadie, producto de una extraña caída en la que fue a parar contra una peña, pero igual, el mono tenía poco galón, lo mismo que Quintana al que de sobremesa lo aquejó una Virosis.
Las grandes sorpresas han sido, para nuestra dicha, Esteban Chávez que ha impresionado con la victoria en dos etapas, por su oportunismo y por su regularidad que ya lo tuvieron como líder durante seis jornadas; Estaban dio el primer golpe pero ha mostrado que no ha sido por suerte, sino que tiene madera, por lo visto hasta hoy en el ascenso a la Fuente del Chivo; y por su lado Tom Dumoulin, que ha estado siempre ahí, muy regular, con tres días con la camiseta roja hasta que llegó el italiano Fabio Aru, quien con su estilo desbaratado dio su golpe de autoridad y se hizo con el liderato de la carrera, que aun conserva.
Siendo muy destacado lo de Aru hay que decir que no es un corredor arrollador y consistente de los que hemos conocido tipo Froome o en su momento Níbali, por eso, con lo que queda de recorrido, puede decirse que la carrera está abierta y cualquier cosa puede pasar y que aún hay chances, para Purito Rodríguez, para Dumoulin, para el "Chavito" Esteban, para Rafael Majka con su nadado de perro que lo mantiene pegado siempre a la punta, e incluso creo que no todo está perdido para nuestro "Nairoman", que hoy nos dio un mensaje de esperanza, con la fuerza y la cuerda templada con la que jaló al lote principal al final del premio de montaña, aunque para la crítica deportiva, 3 kilómetros de acción son muy poca cosa en una etapa de 215 kilómetros, la más larga de esta ronda ibérica.
Siguen dos etapas con final en loma, este domingo y lunes, antes del descanso del martes, que serán determinantes pero no definitivas porque, luego del día de asueto, quedará más montaña entre miércoles y sábado de la próxima semana con una tremenda jornada justamente el sábado con 4 picos de miedo por lo empinados y considerando las fuerzas mermadas del pelotón. Ya veremos, si la lógica no impera y Nairo, o Chávez, se imponen, contra todos los pronósticos y todas las adversidades, y hacen gozosos el paseo de la Castellana en Madrid, para felicidad de nosotros los aficionados.


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